
![]()
Buenos Aires - Lunes, 05 de Enero de 2009 |
|
18 usuarios on-line |
|
Contactar al autor/autores |
MARY READ
Mujer pirata del Siglo XVIII
por Psic. Alberto Villareal Hernández
Introducción
La historia de la humanidad recoge biografías que no son más que reconstrucciones más o menos claras en su sucesión que como corolario plasman una identidad que trasciende a través de los tiempos, las personas y sociedades. Boscolo y Bertrando (1996) sostienen la existencia de cuatro tipos de historia: general, aquella que de acuerdo a él "nos proporciona las coordenadas culturales en las que nos movemos"; grupal, siendo aquí coordenadas más específicas o reducidas, pues tienen que ver con el círculo interpersonal al cual hemos y continuamos perteneciendo; familiar, el cual es un sistema de significación de historias; e individual, la cual "define el sentido que atribuimos personalmente a los acontecimientos. Es un sentido que depende de nuestro modo de interpretar y de conocer el pasado, pero que tiene consecuencias hoy y mañana" (pp. 138-139).
Si bien en la actualidad las biografías de figuras de este siglo XX recientemente terminado como en el siglo XIX son más completas, abundantes y con detallados acontecimientos, aquellas nacidas en siglos pasados poseen por el contrario, una singular brevedad, la cual, a pesar de su corta cantidad de líneas, nombres, sucesos y cronología, invitan al lector psicoanalítico a realizar una aventura intelectual fascinante, ya que a mi juicio el sello particular de estas breves semblanzas histórico-biográficas le dieron involuntariamente un sentido psicoanalítico. Y Freud lo dijo claramente: "El recuerdo que los hombres conservan de los sucesos de su madurez puede compararse a esta redacción de la Historia, y sus recuerdos infantiles corresponden, tanto por su origen como por su autenticidad, a la historia de la época primitiva de un pueblo, historia muy posterior a los hechos y tendenciosamente rectificada" (1910, p. 1589). Esto es, la selección inconsciente de eventos, situaciones y psico-socio-circunstancias realizadas por los cronistas, recopiladores, testigos y escribanos ofrecen una avenida de reflexiones psicoanalíticas sin igual pues las anécdotas e historias describen experiencias que hemos tenido e interpretado inicialmente, y posteriormente reinterpretado, siempre con contenidos inconscientes (Collingwood, 1946; Langer, 1954; Krus, Webb & Nelsen, 1998; Kafka, 2001).
La historia de la piratería en el mundo contiene personajes y situaciones que algunas de forma evidente cruzan las barreras del tiempo, creando en ellos leyendas fantásticas, motivo de las cuales diversas historias, cuentos, leyendas e incluso montaje de obras de teatro y películas (algunas de excelente calidad, algunas de cuestionable seriedad) se han realizado. Nombres como Barba Roja, Barba Azul, el "terror de los siete mares" el Pirata Morgan, Jean Fleury o "Juan Florín" (recordado por ser quien robó las joyas de Moctezuma en 1521 al barco que las llevaba a España), Francois Le Clerc (apodado "Pie de Palo") eran algunos de los mencionados durante siglos enteros tanto en Europa como en América. Sin embargo, de entre éstos, durante el siglo XVIII los mares del golfo de México fueron invadidos por una singular persona, la cual fue por cierto la primera en tomar por asalto el "muy noble y muy leal" puerto de Campeche (Barrera y Gutiérrez, 1995). Me refiero aquí a Mary Read.
Mary Read es una de las mujeres piratas conocidas en el mundo, y ante la cual algunos datos biográficos se han podido recuperar a lo largo del tiempo. Ella junto con otro muy pequeño grupo de mujeres (entre ellas se conocen a Grace OMalley, de Irlanda, Ching Shih, en China -por cierto comandó a 1800 naves y cerca de 80,000 piratas-, Alvilda, hija del Rey Synardis, de Gotland, Dinamarca, Charlotte de Berry, de Inglaterra, Rachel Wall en Estados Unidos, entre otras más) fueron al parecer las primeras mujeres piratas que la historia registra. El presente trabajo intentará realizar a partir de los datos biográficos (si bien pocos, muy significativos) acerca de Mary Read, con el fin de realizar una interpretación psicoanalítica a partir de su particular comportamiento en los duelos y batallas.
Mary Read, mujer pirata
Fue Mary Read una de las piratas que más se conocieron en América. Mujer fuerte, era hábil en el uso del mosquete y la espada, así como fue recordada por su bravura y talante en la guerra de sucesión española (1701-1704). Igualmente se conoce que formó parte de los escuadrones de infantería en Flandes como cadete. Luego de esta época militar, toma sus primeras nupcias, con un soldado al que sólo se le sabe que se llamaba Fleming, abriendo con él una posada (una especie de hotel y restaurante) llamado "Tree Horses Shoes Inn", cerca del castillo de Breda.
No se sabe a ciencia cierta el porqué, pero Fleming muere, quedando Mary Read viuda luego de tres años de matrimonio, y, acostumbrada a la vida de la milicia, se enlista, vistiendo ropas masculinas ocultando su identidad de mujer, siendo parte de la infantería de Holanda, desertando del ejército luego de la Guerra en Ryswick iniciándose como pirata en el navío capitaneado por Calico Rackham (mismo barco por cierto en el cual también se enlista Anne Bonny, otra conocida mujer pirata, con quien se sospechaba que Mary tenía una relación homosexual, la cual jamás ha sido confirmada).
Se sabe que en una ocasión, durante las travesías en los mares, el barco pirata en que Mary se encontraba toma por sorpresa un barco con mercancías, teniendo a varios marineros de rehenes. Cuenta la historia que Mary se enamora de uno de éstos, sin embargo, debido a las tradiciones piratas, éste hombre debía morir en duelo porque había retado a uno de los miembros de la tripulación pirata ya que se había resistido a entregar la mercancía incautada. Mary Read, enamorada y con conocimiento de lo que sucedería la mañana siguiente, reta a dicho pirata a pelear en duelo, el cual se lleva a cabo siguiendo las tradiciones y "reglamentos" piratas, dejando el mosquete o pistolas, para batirse con la espada, limpiamente. Vestida como siempre de forma varonil, era tomada como hombre entre sus compañeros, quienes no se detenían en observarla de cerca (de hecho cuentan que lo mismo sucedía con Anne Bonny). Así, el desdichado pirata no sabía que se enfrentaría con una mujer. Al lidiarse, según la crónica "por buen tiempo" era evidente que Mary Read era más ágil y diestra con la espada, así, dejaba que el contrincante hiciera confianza y atacara, para que abriera la guardia y entonces embestir con la espada. Haciendo precisamente tales movimientos, el pirata cae de un resbalón, y, ante sus atónitos ojos, observa como Mary Read, antes de preparar la estocada de muerte, se abre la camisa, y, mostrando uno de sus pechos, clava inmediatamente el frío hierro de su espada, degollándolo. Esta acción posteriormente le caracterizó al parecer en todas sus batallas donde se liaba a muerte. Situación tal que, entre otras cosas, le valió la inmortalidad.
Se dice que contrajo con este marinero segundas nupcias, navegando esta pareja con Anne Bonny atracando en diversos puertos. Son tomados prisioneros y sentenciados a la horca, muriendo el 28 de noviembre de 1720 en San Jago de la Vega, Jamaica. Al pedir misericordia ésta le fue negada. Sin embargo, hay que decir que otra biografía (Melisendes, 2001), sostiene que fue exonerada de morir en la horca por estar embarazada, sin embargo muere en prisión de fiebre y negligencias.
Como se ha dicho, existen pocos datos acerca de su vida infantil, sin embargo, los que se han recolectado sirven a mi juicio mucho para entender la psicodinamia de nuestra pirata aquí recordada. Conozcámoslos:
Mary Read nace en Londres, de padres desconocidos en cuanto a nombres y procedencias. Sin embargo se sabe que fue criada por la madre quien al poco tiempo de haberse casado, su esposo, gustoso por los mares, se embarca, jamás regresando, dejando a la madre de nuestra pirata con un hijo, adoptando la viudez, pues nunca supo en realidad si su esposo había muerto o decidido jamás volver. Deja de vivir en Londres y parte con algunas monedas apenas. Sola, "joven y airosa", como sostiene el capitán Charles Johnson en su "Historia General de los Piratas" (escrita y publicada en 1724), "conoció a alguien accidentalmente, lo cual comúnmente ocurre a las mujeres que son jóvenes y no se cuidan". De tal relación queda encinta de una niña, que a la postre sería llamada Mary. Sin casarse, trascurre un tiempo hasta que la economía palidece, teniendo que vivir con unos amigos de ella la madre de nuestra protagonista estudiada psicoanalíticamente, perdiendo a los pocos días a su hijo varón quien debido a la pobre alimentación y calidad de vida había enfermado. Ante sus terribles carencias, regresa a Londres para instalarse en casa de su suegra. Sin embargo, sabía que si presentaba ante los ojos de la madre de su otrora esposo a una niña, cuando lo que ella conoció era un varón, sería expulsada de casa. Así, decidió hacerle pensar a su suegra que Mary era "Mark", el hijo fallecido. Durante años Mary Read fue Mark Read, y al llegar a la edad pertinente, la madre le confiesa a su hija su necesario secreto, instigándola a que se coludiera con éste, aceptándolo. Acostumbrándose tanto a vestir de hombre como a no revelar su identidad de mujer (cosa que en su época de pirata era muy frecuente).
Al parecer la madre jamás se recuperó por la muerte de su primogénito, Mark. Y digo que la madre jamás se recuperó porque a pesar de que sabía que su hija ostentaba la identidad de su acaecido hijo, tenía que referirse a ella en términos de Mark, hablar de ella como "él", situación que posiblemente recrudecería su duelo no resuelto. Y, posiblemente al ser tanto primogénito como también el hijo legítimo de su único matrimonio, fue idealizado.
Luego de la infancia se sabe que Mary Read a los 13 años trabajó como "foot-boy" (una especie de mandadero) en casa de una aristócrata francesa. El resto de la historia ya se ha dicho líneas atrás (Santiago Cruz, 1993; Pham, 2000; Barkeeper y Terra-Da Motta, 2000; Berry, 2001, Ricor, 2001).
Interpretación psicoanalítica
El capitán Charles Johnson en su libro A General History of the Tobberies and Murders of the Most Notorious Pirates se refiere a Mary Read incluyendo su seudónimo: "Mark". Llama la atención en ese sentido que precisamente como hemos observado previamente el nombre de su finado hermano era el mismo, probablemente auto-impuesto desde ella, en un intento de cumplir la doble identidad que su madre le depositó a través de su duelo no resuelto, patológico acerca del hermano, hijo primogénito y varón. Y, junto con ello, recrear en la actividad que la inmortalizó, la piratería, al padre idealizado ausente, perdido, precisamente que se fue a la mar (Freud, 1915; Fenichel, 1945; Villarreal 1999).
En ese sentido la adquisición de una "doble identidad", o el llevar una doble vida fue característico de Mary "Mark" Read: tanto fue una ama de casa, casada y dedicada seguramente a actividades prototípicas del género femenino, como también realizó actividades tradicionalmente identificadas con los hombres (particularmente en el siglo XVIII), desde el vestirse con ropas masculinas (o de hombre como lo hizo luego de enviudar con las ropas de su esposo) así como enlistarse en el ejército, pelear en batallas y, su inmortal profesión, la piratería. De no hacerlo, probablemente a mi juicio se volvería psicótica (Freud, 1910; Jaques, 1957). Todo esto proviene a mi parecer de la ausencia durante su temprana infancia de un sentido de identidad sostenido, constante, en la cual su figura de identidad, la madre, tenía que "guardar las apariencias" para sobrevivir y no ser abandonada junto con su hija por su suegra. Tal situación no dejó una identidad completamente consolidada, siendo diferente el pasado al presente, distorsionando en ese sentido su vida, afectando su verdadero self (Kernberg, 1977; Fernández-Mouján, 1979). En ese sentido, Mary Read fue víctima de dobles mensajes, en otras palabras, representa ella ante la madre el camino para evitar la miseria, soledad y la muerte, siendo en tal caso idealizada, pero al mismo tiempo al tener que representar el hermano muerto, es olvidada en su esencia, intercambiando una identidad que le era ajena. Creo al mismo tiempo, que madre e hija compartieron la fantasía inconsciente de restitución del hermano fallecido, situación que le impulsa a ella a "virilizarse", realizando actos por demás estereotipados al género masculino: ser miembro de la infantería, convertirse en pirata, ya que de esta manera, podía expresar "legalmente" lo proyectado en ella, y porqué no, al cumplir en las acciones tanto el rol del hijo muerto como del padre idealizado, podría recuperar el amor de su madre (Klein, 1953; Weiss, 1954; Bennis, 1979).
Creo en tal caso que la anécdota que entre otras cosas le da su singular y trascendental identidad es el mostrar uno de sus pechos antes de matar a su adversario en duelo, hecho que a mi juicio posee la conjugación de la doble identidad, doble vida o conflicto interior: el pecho como el pene (que representa al hermano y padre ausentes), órgano desplazado en la espada que penetra en el cuerpo del retador o combatiente. Si bien dicho acto pudiera interpretarse como un acto de reafirmación de su condición de mujer, no deja también de parecer un acto agresivo, exhibicionista acerca de la diferencia sexual, la envidia al pene, los temores de castración (estimulados antes de la muerte de forma visceral ante el derrotado adversario) y el tributo al hermano fallecido y padre ausente, identificado con su ideal a través de las expresiones maternas que seguramente escuchó durante años acerca de éstos (Freud, 1925; Klein, 1930; Bion, 1950; Plaut & Hutchinson, 1986; González, 1991, 1995, 1996).
Igualmente, la muerte como castración al varón vistos en la anécdota arriba citada que le da su característica peculiaridad también puede representar un odio a lo fálico-narcisista-masculino. Dicho acto por demás sangriento, puede significar la reafirmación de la feminidad por años oculta, prohibida e incluso frustrada.
Discusión y conclusión
Uno de los legados de Freud ha sido la aplicación del psicoanálisis fuera del consultorio, del diván, y, como él bien lo sostuvo, utilizar la técnica "Sin violentar su naturaleza, puede ser aplicada, tanto a la historia de la civilización, a las ciencias de las religiones y a la mitología, como a la teoría de las neurosis" (1915 {1917}), p. 2365). El estudio analítico de la historia revela en ella la existencia de fantasías inconscientes, conflictos psíquicos, así como muestra simbólicamente las más hermosas y complejas expresiones del ser humano. Si bien la historia pretende reconstruir, la interpretación de ésta por el psicoanálisis construye una nueva dimensión del sentido de la historia. En otras palabras, el pasado no es reconstruible tal como era pues incluso tal acción en nuestro campo no es factible, es una técnica histórica que retomamos. La historia se recrea constantemente en el presente. De esta forma el pasado se recuerda en nuestros presentes en diferentes dimensiones: individuales y alrededor de nuestras circunstancias, a nivel inconsciente y en lo relacional (Klauber, 1968; Boscolo y Bertrando, 1996).
Hay que recordar que a las mujeres se les tenía prohibido hacerse a la mar (es por ello que Mary Read entre otras mujeres, tuvo que convertirse en pirata para conocer los océanos). En lo personal, no creo que nuestra estudiada pirata haya sido homosexual (aunque algunos historiadores refieren una escena en la cual Mary Read y Anne Bonny fueron sorprendidas tratándose como pareja sexual). Y si lo fue, probablemente tal identidad pudo haber sido finalmente una defensa y búsqueda de gratificaciones puestas en una identificación con Anne Bonny como figura materna idealizada, en relación regresiva, pregenital incluso, pues recordemos que debido a que su infancia trascurrió con contradicciones en su identidad, su propia relación edípica con ella debió haber sido similar (Fenichel, 1945; Applegart y Wolfson, 1987).
Las conductas de nuestra singular mujer eran claramente un acto simbólico que contenía diversas fantasías inconscientes. Recordemos que gracias a las simbolizaciones podemos interactuar sublimatoria o neuróticamente con nuestros objetos y mundo externo (Klein, 1953; Milner, 1957).
Al ser llevada a juicio, Mary Read pidió la palabra, y dijo: "Esto de ser colgada, no es tanta cosa, porque no estamos para eso. Cualquier cobarde podría hacerse pirata y surcar los océanos cosa que un hombre de coraje debería llevar a cabo".
Bibliografía
APPLEGART, A. & WOLFSON, A. (1987) "Toward the Further Understood of Homosexual Women". Journal of the American Psychoanalytical Association. Vol. 35. Pp. 165-173.
BARKEEPER, A.; TERRA-DA MOTTA, A. (2000) "Famous Pirates". Sitio de internet:
http://www.geocities.com/colisseum/field/4199/Mary Read.htm
BARRERA, M. & GUTIERREZ, J. C. (1995) "Patas de Palo y Palo de Tinte". Arqueología Mexicana. Vol. III. Número 14. Pp. 43-47.
BENNIS, W. G. (1979) "Defensas Contra la Ansiedad Depresiva en los Grupos: El Caso del Líder Ausente". Dinámica de Grupos y Psicoanálisis de Grupo. Morton Kissen, compilador. Editorial Limusa. México. Pp. 115-144.
BERRY, K. (2001) "History of Pirates". Sitio de Internet: katyberry.com
BION, W. (1950) "El Mellizo Imaginario". Volviendo a Pensar. Editorial Hormé. Buenos Aires. 1985. Pp. 12-37.
BOSCOLO, L. & BERTRANDO, P. (1996) "Los Tiempos del Tiempo". Editorial Paidós. Barcelona.
COLLINGWOOD, R. G. (1946) "Idea de la Historia". Fondo de Cultura Económica. México. 1972.
FENICHEL, O. (1945) "Teoría Psicoanalítica de las Neurosis". Editorial Paidós. Barcelona. 1984.
FERNÁNDEZ-MOUJAN, O. (1979) "La Identidad y lo Mítico". Ediciones Kargierman. Buenos Aires.
FREUD, S.
(1910) "Un Recuerdo Infantil de Leonardo da Vinci". Obras Completas. Biblioteca Nueva. Madrid. 1981. Pp. 1577-1619.
(1915) "Duelo y Melancolía". Obras Completas. Biblioteca Nueva. Madrid. 1981. Pp. 2091-2100.
(1915 {1917}) "Lecciones Introductorias al Psicoanálisis. Conferencia XXIV: El Estado Neurótico Corriente " Obras Completas. Biblioteca Nueva. Madrid. 1981. Pp. 2358-2366
(1925) "Algunas Consideraciones Psíquicas de la Diferencia Sexual Anatómica". Obras Completas. Biblioteca Nueva. Madrid. 1981. Pp. 2896-2899.
GONZALEZ. M.
(1991) "Feminidad de la Mujer Analista en el Trabajo Psicoanalítico". Cuadernos de Psicoanálisis. Vol. XXIV. Números 1-2. Enero/Junio. Pp. 39-49.
(1995) "Feminidad y Sexualidad Femenina Después de Freud". Cuadernos de Psicoanálisis. Vol. XXVIII. Números 1-2. Enero/Junio. Pp. 35-44.
(1996) "Freud, Mujer y Judaísmo". Cuadernos de Psicoanálisis. Vol. XXIX. Números 1-2. Enero/Junio. Pp. 47-54.
JAQUES, E. (1957) "Los Sistemas Sociales como Defensa Contra las Ansiedades Paranoide y Depresiva". Nuevas Direcciones en Psicoanálisis. Edit. Paidós. Buenos Aires. 1967. pp. 458-477.
KAFKA, E. (2001) "Comentario al texto de R. Roughton "Homosexualidad: Cuestiones y Técnicas". Boletín de IPA. Pp. 24-26.
KERNBERG, O. F. (1977) "La Teoría de las Relaciones Objetales y el Psicoanálisis Clínico". Editorial Paidós. México. 1979.
KLAUBER, J. (1968) "Sobre el Uso Dual del Método Histórico y Científico en Psicoanálisis". En: Dificultades en el Encuentro Analítico. Editorial Paidós. Buenos Aires. 1991 (1981). Pp. 223-248.
KLEIN, M.
(1930) "La Importancia de la Formación de Símbolos en el Desarrollo del Yo". Obras Completas. Editorial Paidós. Barcelona. 1988. Pp. 224-237.
(1952) "Algunas Consideraciones Teóricas Sobre la Vida Emocional del Bebé". Obras Completas. Editorial Paidós. Barcelona. 1988. Pags. 70-101.
KRUZ, D. J.; WEBB, J. & NELSEN, E. A. (1998) "Issues in Oral History: Elaboration of Traumatic Events". Perceptual & Motor Skills. Vol. 86. Pp. 928-930.
LANGER, M. (1954) "Isabel I. Reina de Inglaterra". Fantasías Eternas a la Luz del Psicoanálisis. Editorial Hormé. Buenos Aires. 1966. pp. 15-51.
MELISENDES. (2001) "Women of History". Sitio de Internet:
http://www.geocities.com/Athen/Styx/9329/woman10.htm
MILNER, M. (1957) "El Papel de la Ilusión en la Formación de Símbolos". Nuevas Direcciones en Psicoanálisis. Editorial Paidós. Buenos Aires. Pp. 94-118.
PHAM, M. (2000) "Mary Read". Sitio de Internet: http://www.powerup.com.au/-glen/mary.htm
JOHNSON, C. (1724) "A General History of the Pirates". Tomado de: Ransome Literary Pages. Sitio de internet: www.arthur-ransome.org/ar/literary/pirates.htm
PLAUT, E A. & HUTCHINSON, F. L. (1986) "The Role of Puberty in Female Psychosexual Development". International Journal of Psychoanalysis. Vol.13. Pp. 417-432.
RICOR, N. (2001) "Lesbian Pirates: Anne Bonny and Mary Read". The Great Queens of History. Sitio de internet: http://www.infopt.demon.co.uk/pirates.htm.
SANTIAGO CRUZ, F. (1993) "Los Piratas del Golfo de México". Editorial Jus. México.
VILLARREAL, A. (1999) "Metapsicología de un Adolescente Muerto en Vida". Jornadas Clínicas de Psicología. Universidad Autónoma de Querétaro. No Publicado.
WEISS, E. (1954) "Introducción". Del Libro de Paul Federn: La Psicología del Yo y las Psicosis. Editorial Amorrortu. Buenos Aires. Pp. 19-40.
* Presentado en el XVI Simposium de las Américas "Psicoanálisis y Sociedad", ciudad de Guadalajara.
|
Este trabajo fue visto 5316 veces
|
INICIO | CONSULTORIOS | ATENCIÓN DOMICILIARIA | STAFF | REGÍSTRESE | SU OPINIÓN
QUIÉNES SOMOS | QUÉ HACEMOS | PSICOLOGÍA ON-LINE | ESPECIALIDADES | BIBLIOTECA
Política de Privacidad
Copyright © 2001 - 2009 ProyectoPsi.com - Todos los derechos reservados